Un baño de invitados de 4m² en un piso del barrio de Chamartín Madrid. El reto era hacer algo especial con un presupuesto contenido. Este pequeño baño reformado combina modernidad y calidez en un espacio compacto. La ducha con mampara de vidrio y perfiles negros aporta elegancia y funcionalidad junto al azulejo tipo metro blanco en las paredes da luminosidad y sensación de amplitud.